vendredi, février 27, 2009

Docente denunciado por la Cámara Argentina del Libro


Docente denunciado por la Cámara Argentina del Libro

El abogado Raúl Alejandro Ochoa, apoderado de la Cámara Argentina del Libro, inició una causa criminal contra el profesor de filosofía Horacio Potel por infracción a la ley 11.723 de propiedad intelctual. Potel es el creador de los sitios Nietzsche en Castellano (www.nietzscheana.com.ar), Heidegger en Castellano (www.heideggeriana.com.ar) y Derrida en Castellano (www.jacquesderrida.com.ar).

Estos sitios ofrecían una completa relación de los textos, vida y obra de los tres filósofos, además de fotos, biografías, comentarios y enlaces. El más antiguo es el de Nietzsche, que cuenta desde su inicio y hasta hoy con más de cuatro millones de visitas. El buscador Google sitúa a los tres sitios entre las primeras respuestas a las búsquedas por nombre de los autores.

Potel tomó conocimiento de la denuncia en su contra gracias a la vista de un agente de policía encargado de establecer su domicilo, en el barrio porteño de Montserrat . “Usted sabrá en qué anda” respondió el agente cuande se le preguntó cuál era el motivo de la averiguación.

La causa lleva el número 57.627 y actúan el juzgado en lo criminal de instrucción Nº 37 y la Fiscalía 49. Los imputados son los sitios sobre Heidegger y Derrida, ya que la investigación preliminar realizada por la Unidad Fiscal de investigación de Delitos Tributarios y Contrabando (UFITCO) estableció –gracias a la lectura de la página web denunciada- que el fallecimiento de Friedrich Whilem Nietzsche ocurrió en el año 1900, superando los 70 años establecidos por la ley para la conservación de los derechos de autor.

Potel enfrenta hoy la posibilidad de sufrir la intervención de su teléfono, sus casillas de correo electrónico (obtenidas por UFITCO gracias a los servicios de la empresa Telexplorer, según consta en el expediente) y el allanamiento de su domicilio. Esto último, con el fundamento de “establecer el lugar físico donde se origina el hecho”.

Las páginas Derrida en Castellano y Heidegger en castellano fueron vaciadas de sus contenidos por el propio Potel. Los enlaces que iban a los textos hoy muestran la leyenda “Este sitio ha sido desactivado debido a una acción judicial iniciada por la CÁMARA ARGENTINA DEL LIBRO”

A partir de la publicación de esa leyenda y de una nota informativa en la red social Facebook, la Red empezó a reaccionar. Potel recibe diariamente mensajes de solidaridad de académicos, estudiantes y autores tanto de Argentina como de varios países como Chile, Ecuador, México y España. La mayoría de estos mensajes hacen referencia a la imprescindibilidad de las páginas para el estudio, la investigación y la difusión de las obras de Derrida y Heidegger en países en los que el costo de los libros hace prácticamente imposible su adquisición para miles de estudiantes, además de no estar algunos de ellos disponibles en librerías.

Potel entiende a los sitios como “Bibliotecas públicas on line”. “Nunca lucré ni tuve la intención de lucrar con la publicación de las páginas. En 1999 (cuando empecé con el sitio Nietzsche en Castellano) estaba fascinado por las infinitas posibilidades que la red ofrece para el intercambio de conocimientos.Estos sitios son mi mejor obra, y para mí es trágico haber tenido que removerlos. Son el fruto de muchísimo trabajo y fueron totalmente financiados por mí. No entiendo por qué tanta necesidad punitiva por parte de una corporación (se refiere a la CAL) que dice defender la lectura, la educación y la cultura”.

La Cámara Argentina del Libro cuenta con el cuestionable antecedente de haber hecho allanar la sede de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA e incluso logró condenar a algunos docentes por hacer que los alumnos fotocopien material bibliográfico. La escena de la policá entrando a Puán es recordada con estupor por muchos miembros de esa comunidad académica.

mercredi, mai 21, 2008


Por amor a Derrida
Evocando aquel “Por amor a Lacan” de Jacques Derrida, se reúnen en este volumen las conferencias y algunas de las presentaciones en paneles a las V Jornadas Internacionales Nietzsche y Jornadas Derrida, realizadas en Buenos Aires en octubre de 2006, en la Alianza Francesa, y coordinadas por Mónica B. Cragnolini.
Derrida ha pensado el amor de muchas maneras, pero, de manera pregnante, lo ha hecho desde el verbo, desde el infinitivo (aimer). Si el amor se piensa en infinitivo, entonces es que no importa ningún contenido (ningún objeto llamado “amor”, y ningún “objeto” del amor), sino el acto de amar. Por ello la declaración de amor nada dice, sino que “hace” algo. Hace el amor.
Escribir es otro modo de hacer el amor. Las escrituras de Cristina de Peretti, Mara Negrón, Antonio Tudela Sancho, Roberto Ferro, Jorge Panesi, Paco Vidarte, Marcelo Percia, Paulo César Duque-Estrada, Gregorio Kaminsky, Patrice Vermeren, Raymundo Mier, Mónica B. Cragnolini, Horacio Potel, François Laruelle y Jean-Luc Nancy, testimonian aquí, desde diversas temáticas derridianas, de aquello que se trata –sin nombrarlo– en el amor. Y lo testimonian por amor a Derrida.

mercredi, octobre 04, 2006

Nietzsche y Derrida en la Red


Conferencia de Horacio Potel, el viernes 20 de octubre, a las 18.15 hs en la Alianza francesa, Av. Córdoba 936/946, Ciudad de Buenos Aires, en el marco de la Semana Nietzsche-Derrida

vendredi, mai 26, 2006

Gadamer, Derrida y la politíca del sentido


El agricultor sensato y el jardinero jugador.
Gadamer, Derrida y la política del sentido.
Horacio Potel
El 25 de abril de 1981 en el Instituto Goethe de París, frente a Jacques Derrida, Gadamer declaraba «Yo echo de menos en los seguidores franceses de Nietzsche un esclarecimiento de lo que significa la dimensión seductora del pensamiento nietzscheano. Sólo así llegan a pensar, creo yo, que la experiencia del ser que Heidegger intentó descubrir detrás de la metafísica es más radical en el extremismo de Nietzsche». Por cierto «el genio del corazón» del que Nietzsche-Dioniso nos prohibió revelar su nombre: «no dice una palabra, no lanza una mirada en las que no haya un propósito y un guiño de seducción». Porque la seducción es ocultación y promesa, la seducción acaba con lo presente, necesita del velo y de la distancia, vive de la ausencia, muere en la presencia; la seducción es promesa, por-venir, tiene una estructura mesiánica: Dioniso o el Crucificado, Dioniso y el Crucificado.
Ver artículo completo:
  • Gadamer, Derrida y la política del sentido
  • jeudi, avril 20, 2006

    En nombre de «Nietzsche»


    En nombre de «Nietzsche»
    Digresiones en torno a «Interpretar las firmas» «de “Jacques Derrida”»

    Por Horacio Potel

    «El nombre y el concepto “sujeto” pasan a convertirse ahora, en su nuevo significado, en el nombre propio y la palabra esencial para el hombre. Esto quiere decir: todo ente no humano se convierte en objeto para este sujeto. A partir de este momento, subiectum no vale ya como nombre y concepto para el animal, el vegetal y el mineral.» Este es –en palabras de Heidegger- el giro que la metafísica lleva a cabo a partir de Descartes. ¿Es Nietzsche un sujeto? ¿Un sujeto libre que en la autonomía de su voluntad soberana imprime el sello de su pensamiento en su texto, en su ley? ¿O quizá un sujeto sujetado por el Sujeto, un instrumento -un no-hombre en tanto no subiectum- puro medio por el cual el Otro –el Ser, el Pensar- se manifiesta-, un títere, una marioneta? ¿Un escriba del Ser o uno de los autores de su Historia? ¿Cuál es el nombre de Nietzsche?
    Ver artículo completo:
  • En nombre de Nietzsche
  • samedi, septembre 24, 2005

    Nietzsche y "yo"


    “Lo que más fundamentalmente me separa de los metafísicos es esto: no le concedo que sea el “yo” (Ich) el que piensa. Tomo más bien al yo mismo como una construcción del pensar, construcción del mismo rango que ‘materia’, ‘cosa’, ‘sustancia’, ‘individuo’, ‘finalidad’, ‘número: sólo como ficción reguladora (regulative Fiktion) gracias a la cual se introduce y se imagina una especie de constancia, y, por tanto, de ‘cognoscibilidad’ en el mundo del devenir. La creencia en la gramática, en el sujeto lingüístico, en el objeto, en los verbos, ha mantenido hasta ahora a los metafísicos bajo el yugo: yo enseño que es preciso renunciar a esa creencia. El pensar es el que pone el yo, pero hasta el presente se creía ‘como el pueblo’, que en el ‘yo pienso’ hay algo de inmediatamente conocido, y que este ‘yo’ es la causa del pensar, según cuya analogía nosotros entendemos todas las otras nociones de causalidad. El hecho de que ahora esta ficción sea habitual e indispensable, no prueba en modo alguno que no sea algo imaginado: algo que puede ser condición para la vida y sin embargo falso.” NF 1885, 35 [35], KSA 11, p. 526. En: www.nietzscheana.com.ar

    vendredi, septembre 09, 2005

    «Salut à toi, salut aux aveugles que nous devenons»

    Jean-Luc Nancy
    «Salut! Comment ne pas te dire "salut!" au moment où tu t'en vas ? Comment ne pas répondre à ce "salut !" que tu nous adressais, un "salut sans salvation, un imprésentable salut" comme tu disais ? Comment ne pas le faire, et que ferions-nous d'autre ? Comme toujours, le temps du deuil n'est pas celui de l'analyse ni de la discussion. Pour autant, il n'est pas inévitable qu'il soit celui des hommages gominés. Il peut et il doit être avec toi le temps du salut : salut, adieu ! Tu nous quittes, tu nous laisses devant l'obscurité dans laquelle tu disparais. Mais : salut à l'obscurité ! Salut à cet effacement des figures et des schémas. Salut aussi aux aveugles que nous devenons, et dont tu faisais un thème de prédilection : salut à la vision qui ne tient pas aux formes, aux idées, mais qui se laisse toucher par les forces.
    «Tu t'exerçais à être aveugle pour mieux saluer cette clarté que seule l'obscurité possède : celle qui est hors de vue et qui enveloppe le secret. Non pas un secret dissimulé, mais l'évident, le manifeste secret de l'être, de la vie/la mort. Salut donc au secret que tu gardes sauf.
    «Et salut à toi : salve, sois sauf ! Sois sauf dans cette impossibilité de santé ou de maladie où tu es entré. Sois sauf non de la mort mais en elle, ou bien si tu permets, s'il est permis, sois sauf comme la mort. Immortel comme elle, ayant en elle ta demeure depuis ta naissance.
    «Salut ! Que ce salut te soit bénédiction (cela aussi tu nous l'as dit). "Bien dire" et "dire le bien": bien dire le bien ­ le bien ou l'impossible, l'imprésentable qui se dérobe à toute présence et qui tient tout entier dans un geste, une bienveillance, la main levée ou posée sur l'épaule ou sur le front, un accueil, un adieu ­ qui se dit "salut !".
    «Salut à toi, Jacques, et salut aussi, au plus près, à Marguerite, à Pierre et à Jean.»

    lundi 11 octobre 2004 (Liberation - 06:00)